Hace poco, el presidente de Corea del Sur, Moon Jae In, conmovió a sus ciudadanos al compartir la triste historia del perrito que adoptó. Tori, como así lo llamó el mandatario, fue rescatado de una granja de carne de perro donde el propietario lo maltrataba. Sin embargo, incluso después de ser rescatado, tuvo dificultades para ser adoptado debido al tonto prejuicio contra los perros negros que existe en el país asiático. Los viejos estereotipos coreanos dicen que los animales de color oscuro traen mala suerte y algunas personas los temen.

Después de ver a Tori y escuchar su historia, el presidente Moon Jae In decidió adoptar al perro con la esperanza de poder eliminar el estigma que rodea a los perros negros y mestizos. Moon Jae In es conocido por ser un apasionado amante de los animales, ya que ha criado perros y gatos antes de adoptar a Tori. Además, el presidente ha sido fotografiado en múltiples ocasiones con una mirada de amor en sus ojos mientras mira a sus perros.


Asimismo, el presidente se ha reunido con grupos defensores y amantes de los animales en el pasado para debatir cuestiones relacionadas con los derechos y el bienestar de los animales.


Tori ahora está viviendo la vida que merece con un dueño apasionado como Moon Jae In . “Tori siempre me ve salir y me da la bienvenida a casa del trabajo. Si le acaricio el cuello o el vientre, comienza a rodar por el suelo y se pone tan feliz que no sabe qué hacer consigo mismo. Dar un paseo por la residencia con estos dos (su otro perrito se llama Maru) después del trabajo o los fines de semana es el momento más reconfortante para mí“, contó el presidente Moon Jae In.