Una joven indonesia, Vera Nanda Putri, sufrió durante mucho tiempo las burlas de cientos de cibernautas por mantener una relación con un hombre surcoreano. Sin embargo, hace poco demostró que su amor fue mucho más fuerte que el odio de cualquier persona y ahora los dos están felizmente casados.


La historia de amor de Vera comenzó cuando quedó fascinada con la cultura coreana después de ver el show de variedades Running Man. Su fascinación finalmente la llevó a querer aprender el idioma coreano. En 2015, Vera viajó a Corea del Sur y tomó un curso de idiomas en la Universidad Nacional de Seúl.


Al año siguiente, conoció a un diseñador gráfico llamado Jun. Al igual que la mayoría de las relaciones, los sentimientos entre ambos fueron creciendo y, antes de darse cuenta, los dos estaban muy enamorados el uno del otro. Sin embargo, Veria tenía dudas sobre si su relación tendría futuro o no.


A la joven indonesia le costaba asimilar que Jun podría convertirse en su futuro esposo. Pensó en las barreras que ambos tendrían que enfrentar. Sus culturas eran completamente diferentes y, lo más importante, sus antecedentes religiosos eran distaban mucho entre sí. Debido a estas diferencias, Vera y Jun sentían que serían ridiculizados al compartir su relación en las redes sociales.


No obstante, incluso con todos estos problemas, Vera y Jun no se desanimaron. Se mantuvieron positivos en su relación y decidieron avanzar hacia el siguiente paso. Un día, Jun llamó al padre de Vera y le pidió la mano de su hija. Éste aceptó la futura unión y la pareja viajó a Yakarta para encontrarse formalmente con los padres de Vera y hacer la pedida de mano de manera oficial.


Celebraron oficialmente su ceremonia de boda el 28 de febrero de 2017. En cuanto a las diferencias culturales y religiosas, encontraron un terreno intermedio perfecto en el que unificaron tanto las costumbres de Minang (grupo étnico indonesio) como las de Corea del Sur.

Fuente: Koreaboo