Hace unos días, el presidente norcoreano, Kim Jong Un, generó una gran conmoción al afirmar que asistirá a la cumbre que se celebrará en su país hermano, Corea del Sur, y que ahora su intención es renunciar a las armas nucleares, así como negociar con los Estados Unidos. Ante esto, el mundo entero está a la expectativa de que el líder de Corea del Norte presente la idea de firmar un tratado de paz con el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, durante su próxima reunión.

Por su parte, el presidente Trump anunció la próxima reunión, después de meses de tensión entre los dos países. “El acuerdo con Corea del Norte está en pleno desarrollo y será, si se completa, uno muy bueno para el mundo. Hora y lugar por determinar”, dijo el presidente de los Estados Unidos en su cuenta oficial de Twitter. Corea del Norte espera que la reunión conduzca a un acuerdo de paz que proteja la soberanía de Pyongyang y ponga final a las tensiones con Washington. Estas tensiones han durado más de 60 años.

La Casa Blanca también había publicado una declaración de que no se reunirían con Kim Jong Un hasta que estuvieran seguros de que mantuviera su promesa de desnuclearizarse. “Hicieron algunas promesas importantes. Hicieron promesas de desnuclearización, hicieron promesas para detener las pruebas nucleares y de misiles. No vamos a tener esta reunión hasta que veamos acciones concretas que coincidan con las palabras y la retórica de Corea del Norte“, dijo Sarah Sanders, Secretaria de Prensa de la Casa Blanca, ayer.


Sin embargo, el profesor Koh Yu Hwan, que enseña estudios de Corea del Norte en la Universidad Dongguk de Corea del Sur, declaró que las mismas promesas de una reunión y tratados de paz habían sucedido antes, pero que nunca llegaron a buen término. “Hubo acuerdos entre los EE. UU. Y Corea del Norte para abrir una discusión sobre un tratado de paz, pero nunca se materializaron. Estados Unidos quiere un tratado de paz al final del proceso de desnuclearización, mientras que para el Norte es la condición previa para su desnuclearización”, declaró el académico.

Según Koh Yu Hwan, este tratado de paz forzaría una discusión sobre la participación del ejército estadounidense en Corea del Sur. Las fuerzas estadounidenses han llevado a cabo, y continúan realizando, ejercicios militares con el ejército surcoreano. Estos ejercicios han aumentado las tensiones entre los dos países, ya que el régimen de Kim Jong Un ve los ejercicios como preparativos para una invasión.

El presidente de Corea del Sur, Moon Jae In, agradeció tanto al presidente Trump como a Kim Jong Un por mostrar signos de paz y prometió hacer los preparativos para la histórica reunión que se espera que tenga lugar en mayo. “Este es un evento casi milagroso, mi administración se preparará para la reunión de mayo con la mayor diligencia“, dijo el presidente surcoreano Moon Jae In.