Todo ocurrió en 2012. Los protagonistas: Naeem Davis, un sierraleonés de 34 años de edad, y Han Ki Suk, un surcoreano de 58 años. Según el exacusado de homicidio (Davis) había sido molestado por el coreano hasta colmar su paciencia. En un momento de furia lo arrojó a las vías del metro de Manhattan y escapó porque sintió temor. Sin embargo, Ki Suk no pudo salvar su vida, escapando de las vías, debido a su estado de embriaguez. 
  Según el New York Times, un jurado conformado por siete mujeres y cinco hombres no encontró culpable a Naeem Davis por cargos de homicidio de primer y segundo grado. Esta decisión se realizó luego de un juicio de tres semanas, testimonios de más de 30 personas y cuatro días de deliberación.
  ‘El demonio del metro’, como ha sido apodado Davis, insistió en su inocencia alegando de que se trató de una acción de autodefensa. Se sabe además que el sierraleonés habría estado casi cinco años en distintas cárceles de la ciudad.
De izquierda a derecha: la hija y la viuda de la víctima.
  Este hecho se hizo viral luego de que New York Post publicara en su portada una foto en la que aparece Han Ki Suk momentos antes de ser arrollado por el tren.