La Cumbre Intercoreana de 2018 ha dado lugar a algunas acciones sorprendentes. El presidente surcoreano Moon Jae In y el líder norcoreano Kim Jong Un no solo cruzaron el territorio de cada uno tomados de la mano y plantaron un árbol simbólico, también firmaron una declaración que prometía el fin de la Guerra de Corea.

Tras la firma de la Declaración de Panmunjom para la Paz, la Prosperidad y la Unificación en la Península Coreana, Kim Jong Un pronunció un discurso sorprendió al mundo entero. Además, el mandatario eligió hablar en surcoreano, en lugar del dialecto de Corea del Norte, dando una muestra de solidaridad.

Kim Jong Un empezó su discurso agradeciendo a la delegación de Corea del Sur y se refirió a ellos como sus hermanos. Esto preparó el escenario para enfatizar que las personas de Corea del Norte y del Sur forman una sola familia y ya no pueden vivir divididas.

Nosotros, que vivimos tan cerca el uno del otro, no somos pueblos rivales que debemos desafiar y vencer, sino un pueblo del mismo linaje que debe vivir en armonía y unidad“. Kim Jong Un compartió que él y el presidente Moon Jae In han discutido seriamente muchos asuntos relacionados con todos los coreanos y han acordado trabajar juntos para infundir prosperidad y felicidad a todos en la península de Corea. “Nos comunicaremos estrechamente y cooperaremos por este acuerdo hecho frente a todos los coreanos y el mundo, nos esforzaremos para garantizar que fructifique y evitaremos repetir la vergonzosa historia de los antiguos acuerdos Norte-Sur que solo quedaron en comienzos“.

El líder de Corea del Norte expresó la esperanza de que algún día Panmunjeom se convierta en un símbolo de paz y también insinuó la posibilidad de abrir las puertas de Corea del Norte a los visitantes extranjeros también. “El camino que he recorrido hoy, cuando se convierta en el camino por el que todos los pueblos del Norte y del Sur pueden pasar libremente, y cuando Panmunjeom, donde nos encontramos hoy, deje de ser el símbolo de nuestra dolorosa separación para convertirse en el símbolo de la paz, Norte y Sur, que comparten una sola sangre, un idioma, una historia y una cultura, finalmente serán uno como lo fueron antes, y se deleitarán con la prosperidad sin fin de miles de generaciones futuras“.

Kim Jong Un compartió que, aunque el camino que se avecina será difícil, espera que Corea del Norte avance con Corea del Sur a partir de hoy.”Es mi deseo que la Declaración de Panmunjeom de hoy cumpla con la anticipación de aquellos que han esperado ansiosamente los resultados de nuestra cumbre y brinden nuevas esperanzas y alegría“.

Terminó su discurso agradeciendo al pueblo coreano por su apoyo, así como a los reporteros que transmitieron las noticias de la cumbre al mundo. “También agradezco a los periodistas que han mostrado gran atención y anticipación a nuestra histórica reunión“.