La gente en Corea tradicionalmente celebra el Seollal (Seolnal) o el Año Nuevo Lunar. Las celebraciones del Seollal duran tres días. En 2017, el Año Nuevo fue el 28 de enero. En 2018, el Año Nuevo será el viernes 16 de febrero.

Cada año lleva el nombre de uno de los 12 signos del zodíaco chino. El año 2017 fue el año del gallo. El gallo simboliza la confianza y la inteligencia. El año 2018 será el año del perro. El perro es un personaje que simboliza la lealtad y la honestidad. Las personas nacidas en este año son amigables, leales e inteligentes y tienen un gran sentido de la responsabilidad.

Los coreanos también honran el Año Nuevo según el calendario gregoriano. Este se conoce como Sinjeong. Sin embargo, el Seollal es la celebración más importante en la vida cotidiana de la población local.

El Año Nuevo es también la época del año en que los coreanos viajan mucho. La gente generalmente visita a sus padres y primos. Durante estas visitas se realizan rituales de Charye especiales. Estos rituales están dedicados a cuatro generaciones de antepasados familiares. Los rituales de Charye también forman parte de otras tradiciones coreanas como el Chuseok, Hanshik y Tano.

El ritual ancestral se lleva a cabo en la mañana del día de Año Nuevo. Todos los miembros de la familia se visten con sus mejores ropas tradicionales llamados hanboks. Se reúnen frente a la mesa de rituales. La tableta ancestral y la comida elegida según las reglas de este ritual se colocan sobre la mesa. Al comienzo del ritual, todos hacen una reverencia profunda y de esa manera saludan a los antepasados.

Durante las festividades de Año Nuevo, los coreanos disfrutan de varios platos tradicionales. El más común que se consume para la ocasión es la sopa de pastel de arroz llamada tteokguk. Los coreanos solían hacer la pregunta: ‘¿Cuántos bowls de tteokguk has comido en tu vida?’ cuando querían saber la edad de una persona. Además de tteokguk, las personas comen japchae (fideos con verduras), panqueques, hangwa (dulces), etc.

Después de la comida, los miembros jóvenes de la familia muestran respeto por los ancianos. Ellos hacen una reverencia profunda y dan algunos obsequios a los ancianos. Los regalos se intercambian entre los miembros de la familia y amigos. Muchos dan dinero, pero hay regalos como frutas secas, ginseng, productos cosméticos, etc. Las tarjetas de Año Nuevo también son muy populares.

El Año Nuevo también se celebra jugando algunos juegos tradicionales como: yutnori (un juego de mesa), go-stop (un juego de cartas), jegichagi y tuho. Además, hay muchos programas especiales de Año Nuevo disponibles en la televisión. No todos los coreanos se quedan en sus casas. Hay personas que visitan parques o se divierten con cometas voladoras (yeonnaligi).

Al parecer el Año Nuevo Lunar es la fiesta de mayor relevancia para los coreanos, todo lo contrario a la pompa comercial de la Navidad.